Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información estadística del uso de nuestra página web y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.
Cerrar
PlanetadeLibros
Antonio Francisco Rodríguez Esteban

Antonio Francisco Rodríguez Esteban

Antonio F. Rodríguez es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Málaga y diplomado en Comunicación. Ha trabajado como coordinador y curador de textos para muchos libros sobre espiritualidad y mindfulness y se dedica a la traducción para editoriales como Paidós, Oniro, Kairós y Océano, entre otras..

¡Por fin somos abuelos!
Comprar

¡Por fin somos abuelos!

Caroline Cotinaud

¡Los abuelos ya no son lo que eran!

Comprar
Sinopsis de ¡Por fin somos abuelos!

Abuelita y abuelito, olvidad el ejemplo de vuestros abuelos. Vosotros sois jóvenes (todo el mundo lo dice), os interesáis por vuestra época, y esto no ha de cambiar con el nacimiento de ese pequeño ser maravilloso y tan inquieto que es vuestro nieto. 

Con los consejos de este libro sabréis cómo: 
• recuperar los placeres olvidados de la lactancia, incluido el calienta-biberones y la cuna de viaje,
• mimar a vuestro nieto sin enfadaros con sus padres, 
• estar presentes sin invadir su territorio (¡y sin dejaros invadir!), 
• permanecer jóvenes siendo abuelos, 
• ¡y, sobre todo!, atesorar los recuerdos de infancia que el niño no olvidará jamás.

Abuelita y abuelito, olvidad el ejemplo de vuestros abuelos. Vosotros sois jóvenes (todo el mundo lo dice), os interesáis por vuestra época, y esto no ha de cambiar con el nacimiento de ese pequeño ser maravilloso y tan inquieto que es vuestro nieto. 

Con los consejos de este libro sabréis cómo: 
• recuperar los placeres olvidados de la lactancia, incluido el calienta-biberones y la cuna de viaje,
• mimar a vuestro nieto sin enfadaros con sus padres, 
• estar presentes sin invadir su territorio (¡y sin dejaros invadir!), 
• permanecer jóvenes siendo abuelos, 
• ¡y, sobre todo!, atesorar los recuerdos de infancia que el niño no olvidará jamás.

Cargando...